| Boletín núm. 4 - Enero 1997 |
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EDITORIAL Pasado, presente y futuro de la AEPCC Hace más de 15 años, en uno de los Congresos de la SEGO, el entonces coordinador de la sección de patología cervical Prof. F. Bonilla, siguiendo los estatutos, convocó a todos los miembros que componían aquella, por entonces sección. Acudimos a la llamada solamente tres personas, Fernando Bonilla, Jesús Gonlalez Merlo y quién escribe estas líneas. Bonilla nos puso al corriente de todos sus esfuerzos para mantener a España en el seno de la International Federation of Cervical Pathology and Colposcopy de cuyo consejo directivo, él formaba parte. Para que un país fuera admitido como miembro de pleno derecho, eran y son necesarias, las siguientes e ineludibles condiciones: Contar con una Sociedad independiente, con unos estatutos y al menos... ¡diez miembros!. Los dos primeros requisitos no los cumplíamos y el tercero, aunque en la sección estaban inscritos muchos colegas, el interés real que despertaba la Patología del TGI y la colposcopia, era visiblemente escaso. No obstante, decidimos intentar mantener la excelente posición internacional que España tenía, gracias a la personal labor de Bonilla. En el Congreso de Sao Paulo, en 1984, la situación se hizo insostenible y como representante de nuestro país, me comprometí a constituir una Sociedad que cumpliera con los estatutos de la Federación Internacional. Los pioneros de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, luchamos no solo con la indiferencia de muchos de nuestros colegas, sino también con críticas a nuestro proyecto, en el que tan solo querían ver un afán de protagonismo. Actualemente la Asociación goza de excelente salud: Reconocimiento Internacional, contando con la presencia de varios de nosotros en órganos directivos de la Federación Internacional, organización del Congreso Internacional del 2002, incremento del número de afiliados, participación en el proyecto de la Federación Europea... El camino recorrido ha sido exitoso, sin embargo deberíamos aumentar nuestro impacto científico y nuestra representación física en los próximos congresos. El de Argentina es un reto, y desde estas líneas lanzo la idea de fomentar y coordinar desde la Asociación Española de Patolgía Cervical y Colposcopia, la aportación científica al Congreso de Buenos Aires. A éste deberíamos asistir muchos de nosotros. La facilidad de la lengua y el reto de Barcelona para el 2002, nos obligan a demostrar que el nivel español es alto. Hace cinco años el "impacto" que cualquier publicación española tenía, en el contexto de la bibliografía mundial era de 1,2... ahora estamos en 1,8. Intentaremos entre todos, que nuestro "Indice de Impacto", en el campo de la colposcopia y de la patología del TGI, supere largamente el esperado paara nuestro país. |







