La patología vulvar de orígen autoinmune se basa en manifestaciones clínicas fundamentalmente inflamatorias pero no infecciosas.
Así, pueden manifestarse cono simples máculas eritematosas como el Lupus eritematoso sistémico (LES), en ocasiones máculas de diferentes tonalidades entre blancas hasta amarronadas y en estos casos pueden hacernos sospechar una sarcoidosis.
La aparición de erosiones, en sectores de aspecto vesiculoso, puede y debe hacernos pensar en un pénfigo vulgar, ya sea por su rebelde respuesta al tratamiento como por su morbimortalidad.
La presencia de úlceras, cuando son pequeñas y a veces costrosas nos podría hacer confundir con una infección herpética, pero podía tratarse de una Histiocitocis X.
Cuando estas mismas úlceras, son de diferentes espesores y aspectos, muchas profundas y a veces mutilantes, deben ser evaluadas en detalle, ya que puede tratarse desde una enfermedad de Behçet, hasta una enfermedad de Chron.
No nos olvidemos que la depigmentación llamada vitiligo, también se trata una patología autoinmune entre otras teorías etiológicas.
Finalmente una de las etiologías más defendidas del liquen escleroso también es la inmunológica. |